Los 4 pilares PAS

Para que una persona se pueda considerar altamente sensible debe sentirse identificada con los 4 pilares de la Alta Sensibilidad. No son las únicas características del rasgo, pero sí son las principales y comunes a todas las personas que tenemos este grado de sensibilidad. Junto a la entrevista con una profesional especializada y los test o escalas específicos, estos pilares nos ayuda a hacernos una idea clara y saber si somos o no PAS.

1.- Profundidad de procesamiento de información:

El primer pilar nos remite al funcionamiento del cerebro, ni más ni menos. En un estudio de Jadzia Jagiellowicz sobre la actividad cerebral en el que utilizaba imágenes por resonancia magnética se concluyó que las PAS empleamos más las zonas del cerebro implicadas en un procesamiento profundo o elaborado de la información.

Esto implica que las PAS tenemos una mente abierta, flexible y que capta mucha información del entorno (entre ocho y diez veces más respecto a una persona que no es altamente sensible). Y además, rumiamos esa información, por lo que necesitamos más tiempo para procesarla y sacar conclusiones.

En las relaciones interpersonales, por ejemplo, este procesamiento profundo de la información nos puede ayudar bastante ya que captamos el lenguaje no verbal más que otras personas. En conclusión: esta característica implica que tenemos un radar potente.

2.- Sobreestimulación o saturación:

Experimentamos la saturación cuando recibimos más información de la que podemos procesar. La capacidad sensorial más desarrollada de la que habla el primer pilar se despliega no sólo en la cantidad de estímulos que percibimos sino también en la calidad de estos. Vivimos intensamente los olores, colores, ruidos, luces…Tal y como explica la Doctora Aron, es lógico concluir que una persona más consciente de todo lo que ocurre dentro y fuera de ella y que procesa más profundamente la información, se agota antes que el resto, tanto física como mentalmente.

La sobreestimulación puede causar estrés y se manifiesta en síntomas corporales como: dificultades para respirar, taquicardia, dolor de cabeza, mareos, sudoración excesiva, insomnio, irritabilidad, etc. También puede manifestarse en bloqueos mentales y fuerte nerviosismo. La saturación es uno de los desafíos de gestión personal principales de las PAS.

3.- Alta emocionalidad y empatía

La alta emocionalidad significa que sentimos más intensamente tanto las emociones agradables como la alegría como las desagradables como el miedo. La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar de la otra persona y hacerse una idea de lo que está experimentando.

Debido a la alta emocionalidad no soportamos la violencia y solemos ser personas detallistas. Tenemos tendencia a aportar a nivel social promoviendo la cooperación más que la competición y somos idealistas. Nos conmovemos con facilidad ante una manifestación de belleza y ante la ternura. También podemos caer en el drama.

Las PAS tenemos la empatía de serie, somos capaces de captar estados de ánimo ajenos. Según estudios de neurociencia las neuronas espejo se activan de una forma más intensa en las PAS. Estas neuronas están relacionadas con la empatía y la imitación, siendo su misión la de reflejar la actividad que estamos observando. Así que todo encaja ¿Verdad? Como consecuencia también tenemos muy desarrollada la capacidad de la escucha activa.

¿Puede darse la situación de que siendo PAS no te sientas identificado/a con este pilar? La respuesta es que sí. Esto se debe a que, en algunos casos, movidos por la necesidad de autoprotección, podemos realizar una desconexión emocional que nos mantiene ajenos a alegrías y penas. Esta desconexión es un mecanismo de defensa que no implica que no seamos PAS, sino que hemos desarrollado esa estrategia para no sentir todo tan intensamente y darnos un respiro a nosotros mismos. En ocasiones hacemos esto de una manera inconsciente.

4.- Sensibilidad hacia las sutilezas

Nuestro sistema neurosensorial más desarrollado nos permite captar matices y sutilezas. Por ejemplo, captamos que un cuadro está torcido o que alguien se ha cortado el pelo. En diferentes situaciones de nuestra vida y ámbitos, esta capacidad nos acompaña y crea una diferencia. Por ejemplo, en el ámbito laboral, somos rápidos en capar donde radica el éxito o el fracaso de algo gracias a los matices que captamos. Solemos ser concienzudos en lo que hacemos y prestamos atención a lo estético.

En las relaciones interpersonales también captamos estas sutilezas teniendo facilidad para saber cuándo una persona nos miente o nos oculta algo. Así mismo, nos percatamos sin esfuerzo del estado de ánimo de esa persona, aunque no lo verbalice o incluso pretenda esconderlo. En nuestro mundo PAS contamos anécdotas relacionadas con nuestra potente intuición que en muchas ocasiones nos es de gran ayuda y está vinculada con esta característica. Esta intuición se suele confirmar como verdadera en muchas ocasiones y es útil escucharla, pero considero que hay que gestionarla desde la prudencia porque nos podemos equivocar.

¿Te sientes identificada/o con estas cuatro características básicas del rasgo? ¿Tienes dudas? Puedes escribirme a: info@almapasmadrid.es para despejarlas en caso de tener dudas al respecto.

Te atenderé encantada. Rosario Jiménez. Coach Profesional para PAS

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